Muchas veces las personas consideran las finanzas como un tema meramente lógico y material, y se sorprenden cuando me escuchan hablando de creencias y espiritualidad. Sin embargo, gran parte de nuestro viaje financiero depende de nuestra forma de pensar. Y la mentalidad que tenemos sobre el dinero está usualmente basada en nuestros sentimientos y creencias hacia nuestras finanzas.

Vengo a decirte que, si estás cansado/a de no cumplir con tus objetivos financieros y sentir frustración por tu bolsillo, es fundamental que te des cuenta de que las finanzas personales son más que números.

Tus creencias alimentan sus acciones

Tus creencias sobre el dinero importan mucho más de lo que probablemente crees. Todo lo que hacemos comienza primero como una idea en nuestra mente. Por eso es tan importante evaluarlas.

¿Crees que el dinero es difícil? ¿Crees que nunca saldarás una deuda o que ganarás un monto suficiente por año “solo suficiente” durante el resto de tu vida?

Nuestras creencias dictan lo que sucederá en la vida real cuando se trata de administrar el dinero y alcanzar nuestras metas financieras.

Trabaja en tu plan de dinero

Hace unos años leí “Los Secretos de la Mente Millonaria” de T. H. Eker y es un libro que he tenido la oportunidad de releer en varias ocasiones. En él, el autor menciona cómo todos tenemos creencias profundamente arraigadas sobre el dinero y el éxito, que probablemente se remontan a nuestra infancia. Estas creencias o "modelo del dinero", como él lo llama, son guías de cómo vemos el dinero y el mundo.

El plan que puedas diseñar para tu dinero puede fácilmente hacer que desarrolles una mala relación con él, sieso es todo lo que has experimentado a través de los años. Si creciste viendo a tus padres discutir sobre el dinero, lo más probable es que creas que el dinero es difícil y escaso.

Si nadie de tu familia o grupo de amigos ha iniciado un negocio, es posible que consideres que el espíritu empresarial es riesgoso o demasiado desafiante. O, tal vez, tu caso fue lo contrario y fuiste a un montón de vacaciones mientras crecías y recibiste más regalos y posesiones materiales de las que podías contar. Esto puede contribuir a que probablemente generes un patrón de compras impulsivas.

CUALQUIERA QUE SEA TU PLAN CON EL DINERO, EL PRIMER PASO ES RECONOCER LO QUE HA CONTRIBUIDO A TU RELACIÓN ACTUAL CON EL DINERO.

Sustituye las creencias limitadoras

He tenido muchas creencias limitantes sobre el dinero. Sin embargo, para cambiar mi plan he tenido que evaluar esas creencias, y la forma más fácil de hacer esto es tomar una sola creencia y desglosarla.

Por ejemplo, una creencia limitante es: nunca tendré suficiente dinero. Pregúntate por qué crees esto y profundiza para encontrar la respuesta. Tal vez sientas que estás trabajando muchas horas y que apenas puedes llegar a fin de mes. No puedes permitirte una emergencia o costos inesperados.

Si crees que nunca tendrás suficiente dinero y no tienes suficiente dinero ahora, tal vez te sientas limitado porque tu trabajo no te paga lo suficiente. ¿Quién dice que no puedes pedir un aumento o iniciar una actividad secundaria?

Las creencias limitantes a menudo nos hacen sentir justificado y esto puede hacer que nos quedemos en el mismo lugar. Es posible que no notes las oportunidades que te rodean para recibir más dinero en tu vida si estás atascado/a en la creencia que dice que nunca tendrás suficiente dinero.

Nuestras creencias impactan directamente en nuestras acciones y resultados. Yo aprendí a reemplazar mi creencia limitante con: “Tengo suficiente y el dinero es abundante” y “La abundancia es mi estado natural”.

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Está bien gastar dinero

Existe una diferencia entre administrar el dinero que has presupuestado y simplemente retener efectivo porque temes que no tendrás suficiente. Es bueno que sepas que hay dinero en todas partes, y que el dinero es energía. Ya sea que gastes dinero o ahorres dinero, la acción es neutral.

Nosotros le damos un significado y por programación decimos que gastar dinero es malo y ahorrar dinero es bueno. Cuando la realidad es que podemos gastar dinero, con alegría y sin remordimientos y nuestro pensamiento debería estar orientado a que siempre podemos trabajar por más ingresos y de esta manera aprovechar las oportunidades que nos brinda la vida para hacerlo.

Mejorar tu mentalidad sobre el dinero no sucederá de la noche a la mañana. Sin embargo, te invito a tomar pequeños pasos para cambiar tu plan con el dinero y creencias limitantes todos los días.

La clave está en practicar la autoconciencia y trabajar para desarrollar hábitos saludables de mentalidad monetaria que sean sostenibles a lo largo del tiempo.

- Jenny Pérez